crítica musical, pero sobre todo sobre la clase de comentadores que puede atraer dicha labor:
Los más comunes son los que sienten que porque no estamos de acuerdo con ellos, es necesario que nos insulten. Hay algunas variantes. Algunos creen que sólo son inteligentes los que piensan como ellos y tienen sus mismos gustos. Tal creencia demuestra, claro, que no se trata de una persona muy inteligente, en tanto no cree en el disenso como forma de motorizar discusiones y repensar ideas.
(...) También están los que plantean que “la crítica no sirve para nada”. Este punto es interesante. Básicamente, este tipo de fans de la música reproduce el sentido común que más le conviene a los músicos: la música se siente y no se piensa.
Si hay alguien interesado en el tema, puede continuar la discusión que he iniciado allí en Vida Vacía.

